Todo empezó cuando Daniel se compró su primera cámara réflex en su segundo año de carrera y comenzó por las tardes a cruzar la puerta de la entrada a la biblioteca de su facultad para devorar libros de fotografía. Dando cada vez mas pasitos hacia aquel mundo que estaba por descubrir, pronto se vieron sus pasos agigantados y aparecieron las primeras publicaciones de moda en revistas digitales, éstas le dieron un impulso que no desaprovechó. Durante su inicio en la fotografía de moda, le ayudó mucho tener atributos de modelo que fue experimentando, ampliando y profesionalizando, sirviéndole a descubrir otra forma de entender la fotografía y de aprender de la visión de todos los fotógrafos que le habían fotografiado.

Apenas transcurrido un año, mientras compartía su hobbie con la universidad, decidió dar un paso adelante y asumir el rol de emprendedor en F4ever llevándole así la fotografía como actividad profesional. Allí es donde se desenvolvió en otros campos como los reportajes sociales y la fotografía publicitaria. Día tras día comenzaba a desarrollar hábitos de mejora y sus trabajos junto a su socio se veían recompensados. Sin dejar de crecer ni por un instante comenzaron a publicar en revistas de moda nacionales e internacionales, asimismo cada día eran más los clientes que se interesaban por el estilo de sus reportajes de boda, comuniones y de producto. Entretanto, Daniel se divertía, en sus escasos ratos libres, experimentando la fotografía de paisaje, haciendo reportajes de sus viajes y fotografiando durante la práctica de los deportes de riesgo que él mismo practicaba, algo que posteriormente tildó en su conjunto como fotografía de aventura.

Dos años después, tras finalizar la carrera y bajo un escenario complicado y lleno de dudas, decidió dejar F4ever y continuar su expresión artística en solitario.

Hoy en día, sigue disfrutando como la primera vez que estrenó su primera cámara, divirtiéndose como un niño mientras pone toda su pasión a cada una de las fotografías que dispara. Continúa huyendo de convencionalismos y se define como un artista autodidacta que nunca deja de aprender. Reconoce que no sabría interpretar la vida sin la fotografía ni la fotografía sin vida y se decanta por continuar trabajando en cuatro grandes bloques donde él “se siente vivo”: fotografía social, fotografía publicitaria, fotografía de aventura y fotografía de producto.